Parcela y solar: ¿es lo mismo?

No. Parcela y solar no son sinónimos, aunque en el lenguaje habitual se utilicen muchas veces como si lo fueran.

Y la diferencia no es una simple cuestión terminológica. A la hora de comprar un terreno y, especialmente, cuando nuestro objetivo es construir, saber si estamos ante una parcela o ante un solar puede ser fundamental.

La regla más sencilla para recordarlo es esta:

Todo solar es una parcela, pero no toda parcela es un solar.

¿Qué es una parcela?

Una parcela es, en términos generales, una superficie de terreno delimitada por sus linderos.

Una parcela puede encontrarse en diferentes clases de suelo y, por tanto, puede ser, por ejemplo, rústica o urbana, dependiendo de la clasificación y situación urbanística que le corresponda.

Por eso, que un terreno tenga la consideración de parcela no significa necesariamente que se pueda construir en él.

Aquí es donde aparece el concepto de solar.

¿Qué es un solar?

El solar es una parcela que reúne las condiciones urbanísticas necesarias para poder ser edificada, de acuerdo con la legislación y el planeamiento aplicables.

Por tanto, no basta con que un terreno esté dentro de suelo urbano.

Para que pueda tener la consideración de solar debe reunir, además, determinadas condiciones de urbanización y servicios.

Entre los requisitos que habitualmente se exigen se encuentran:

  • Acceso rodado por vía urbana pavimentada.
  • Suministro de agua.
  • Suministro de energía eléctrica.
  • Evacuación de aguas residuales a la red pública.
  • Alineaciones y rasantes debidamente señaladas, conforme al planeamiento.

Los requisitos concretos pueden variar en función de la legislación urbanística aplicable y del planeamiento de cada municipio.

Un ejemplo muy sencillo

Imaginemos que encontramos un terreno de 500 m² anunciado como:

“Parcela urbana, ideal para construir.”

Que aparezca como parcela urbana no significa automáticamente que podamos empezar a construir.

Puede ocurrir que el terreno todavía no tenga la condición de solar porque no dispone de todos los servicios o condiciones urbanísticas exigibles.

En ese caso, puede ser necesario completar previamente las actuaciones de urbanización correspondientes.

Por eso, antes de comprar, no deberíamos quedarnos únicamente con lo que dice el anuncio inmobiliario.

¿Por qué es importante esta diferencia?

Porque cuando alguien compra un terreno pensando en construir una vivienda, la pregunta no debería ser únicamente:

“¿Es urbano?”

Hay que ir un paso más allá:

“¿Tiene la condición de solar y puedo edificar en él?”

Son cuestiones diferentes.

Y confundirlas puede llevar a tomar decisiones de inversión equivocadas o a descubrir, después de haber comprado, que todavía son necesarias determinadas actuaciones urbanísticas antes de poder construir.

Parcela no significa necesariamente que se pueda construir

Este es probablemente el concepto más importante que debemos recordar.

Que un terreno sea una parcela no determina por sí solo su posibilidad de edificación.

Antes de comprar un terreno conviene analizar, entre otras cuestiones:

  • Su clasificación y calificación urbanística.
  • El planeamiento aplicable.
  • Si tiene condición de solar.
  • La edificabilidad.
  • Los usos permitidos.
  • Las alineaciones y retranqueos.
  • Las cargas urbanísticas existentes.
  • Si es necesario completar alguna actuación de urbanización.

Porque dos terrenos con exactamente la misma superficie pueden tener un valor y unas posibilidades de construcción completamente diferentes.

Conclusión

En el lenguaje cotidiano tendemos a llamar “parcela” a cualquier terreno.

Sin embargo, desde el punto de vista urbanístico, parcela y solar no son lo mismo.

La parcela hace referencia fundamentalmente al terreno delimitado, mientras que el solar es aquella parcela que reúne las condiciones urbanísticas necesarias para su edificación.

Por eso, si estás pensando en comprar un terreno para construir, no te quedes con la palabra “urbano” ni con la descripción del anuncio.

Antes de firmar, comprueba exactamente qué puedes hacer sobre ese suelo.

Porque comprar una parcela no significa necesariamente comprar un terreno sobre el que puedas construir.